David J. Skinner

martes, 18 de junio de 2013

Rayas y guiones

Dos signos ortográficos que, a veces, utilizamos incorrectamente. Primero, tenemos que tener claro cuál es cada uno (porque su uso es muy distinto).

Comenzaremos con el guion. Un guion (-) es un signo ortográfico representado por una línea horizontal corta. Uno de sus usos es la separación de palabras al final de una línea. Para ver las normas relativas a este uso, estarían en el punto 2 de este enlace (esto ya sí que no se puede resumir, me temo). También serviría como unión entre palabras, o para indicar un rango entre números. Ya está.

raeCon lo cual, si estamos usándolo para cualquier otro tema, lo más seguro es que queramos (y debamos) usar la raya (—), que es otro signo que se representa con una línea horizontal, pero en esta ocasión bastante más larga.

¿Y cuál es su uso? Podemos encontrarnos rayas, muy habitualmente, para marcar un inciso o una aclaración dentro de una frase.

“Ramón se tomó el café de un sorbo —como era su costumbre—, y dejó el bar.”

Vemos que en este caso, podríamos haber escrito la frase usando comas o paréntesis, en lugar de rayas. ¿La diferencia? Es bastante subjetiva, y depende de la distancia que queramos dar al inciso, con respecto al resto de la frase. El aislamiento del inciso podría definirse así: comas < rayas < paréntesis.

Hay que añadir que si se quiere añadir un inciso al inciso entre rayas (que ya es rizar el rizo), habría que usar siempre los paréntesis. Y viceversa; se usarían las rayas para señalar un inciso o puntualización si nos encontráramos dentro de paréntesis. Pongo un ejemplo de esto último.

“Ramón bajó del avión (si podemos llamar así al pequeño aparato —digno de una película de la Segunda Guerra Mundial— en el que viajaba), encendiéndose un cigarrillo nada más pisar tierra.”

Indicar aclaraciones es una de las funciones que tiene la raya. ¿Alguna más? ¡Desde luego que sí!

“—Abre la puerta —ordenó Ramón al chico uniformado que se encontraba frente al hotel—. Y ahí tienes mis maletas; llévalas dentro.”

Qué seco y desagradable el Ramón este, ¿no? Pero a lo que vamos, la raya es la base fundamental para escribir diálogo. En esta frase hay varias cosas a destacar. Por un lado, comprobamos que comienza con una raya y a continuación, sin ningún espacio intermedio, la primera palabra. Siempre hay que escribirlo así, tengamos una letra o un signo como interrogación o admiración (ojo con el Word, que lo marca como error). Seguimos leyendo y llegamos al inciso. Ojo aquí, porque dependiendo de cómo comience el inciso, se usarán reglas distintas. En este caso, nuestro inciso va unido por los dos lados con rayas, sin espacio ni signos de puntuación entre ellas y el texto.

Llegamos de nuevo a la parte de diálogo. Tras la raya de cierre del inciso hay un punto. Nunca terminaremos un inciso con un signo de puntuación (mientras haya un cierre de inciso, pero ya entraremos en eso), sino que éste deberá ir en la parte principal, el diálogo en este caso. Ocurriría igual si la frase no fuese un diálogo.

El resto de la conversación no tiene más datos que nos interesen, a excepción de una pequeña cosa que he obviado. Ahora la veremos, no os preocupéis. Vamos con otra frase.

“—¿Que no tienen habitaciones libres? —Cogió con brusquedad el sombrero, que había depositado sobre el mostrador, y lo lanzó al suelo—. Llame ahora mismo a su jefe.”

¿Lo habéis visto? Esta vez, en el inciso, comenzamos con mayúsculas (mientras que antes usamos minúsculas). Esta peculiaridad está determinada según el verbo con el que comienza el inciso. Si es un verbo relacionado con hablar (en el caso anterior usamos “ordenar”) se empezará en minúsculas. En caso contrario, en mayúsculas. También tenemos otra particularidad si el inciso no está relacionado con hablar. Lo podemos comprobar en esta frase:

“—Tendrán noticias de mi abogado. —Tras recoger el sombrero del suelo, Ramón abandonó el hotel.”

Sí, hemos cerrado el diálogo con un punto. Al no haber nuevo diálogo, y tener un inciso no relacionado con hablar (o si no tuviéramos inciso, claro), la frase del diálogo debe finalizar así. No ocurriría lo mismo en caso de usar un verbo relacionado con hablar.

“—Necesito encontrar un taxi —le dijo a un hombre trajeado que se encontraba en la recepción.”

También podemos observar que si el inciso finaliza la frase, no hay raya de cierre del mismo, en el caso de diálogos.

La raya tiene algunos usos más pero, al no dominarlos (uso para líneas de personajes en guiones de cine o teatro, listados, etc.), prefiero no entrar en ellos. Creo que con los datos de esta entrada (un poco más larga de lo habitual), tendréis para un buen rato de estudio.

Lo más importante, como he dicho al principio, es que usemos los guiones donde tienen que ir, y lo mismo con las rayas.