David J. Skinner

martes, 21 de mayo de 2013

Papel versus Digital: ¿qué preferís?


Disfrutar de un buen libro no depende del soporte en que esté… ¿o sí? Es cierto que, desde un punto de vista más pasional que racional, el libro en papel puede resultar más “auténtico”, por decirlo de alguna forma; pasar las hojas, sentir el tacto de las páginas, saber cuánto queda por leer simplemente mirando el grosor…

Aunque, claro, de una forma más objetiva, el libro electrónico tiene serias ventajas que lo convierten en, si no el inminente substituto, al menos un competidor a tener muy en cuenta. ¿Ventajas de este formato? El peso, el precio de los libros, la posibilidad de llevar decenas, o cientos, de libros encima, etc.
No solamente esto; gracias a este formato, podemos acceder a muchísimos libros que no han llegado, y tal vez no lleguen, a pisar el terreno de lo físico. Muchos autores noveles, algunos por convicción y otros por necesidad, publican exclusivamente en digital.
Después de esta pequeña apología del libro electrónico, he de reconocer que prefiero un libro en papel. ¿Por qué? Sí, es cierto que se van acumulando hasta no saber dónde meterlos pero, por otra parte, creo que también son capaces de guardar sentimientos y sensaciones del propio lector. Llamadme romántico, pero así pienso.

Y luego está un defecto/virtud que lo distancia definitivamente del libro digital: su inmovilismo. Se podrán sacar nuevas ediciones, corregir o aumentar el texto; sin embargo, el libro que tú has leído, el que reposa en la estantería, va a seguir siempre igual, inmutable. Mantendrá siempre la esencia con la que fue creado, sea esta mejor o peor.

¿Y vosotros? ¿Cuál es vuestro formato favorito, y por qué?