David J. Skinner

jueves, 5 de mayo de 2016

Una novela diferente

Sí, seguro que estáis cansados de escuchar eso de "una novela diferente", "nunca se ha hecho nada así" o "el libro cuya originalidad destaca por encima de cualquier publicación escrita en los últimos 500 años". Bueno, igual esto último ya no..., pero para el caso es lo mismo.

Os voy a hablar de una novela y vosotros decidís si queréis o no considerarla diferente. Aunque, a fin de cuentas, ¿lo importante es que sea diferente o que disfrutéis leyéndola? Pues eso.

Cabrones es una novela negra creada a seis manos (o a tres, según el punto de vista); una novela que narra la historia de tres personas cuyo carácter y comportamiento deja claro el título de este libro.

Sin embargo, no solamente es eso. También es la ilusión de tres autores que, juntos, hemos logrado crear (con más o menos éxito) un pequeño universo alrededor de la obra. Esta novela en sí misma puede no ser diferente a otras cientos o miles, quién sabe, pero también es la T del Terremoto literario que estamos provocando. Es la H del Huracán que amenaza por arrastrar a personajes ficticios con otros reales.Y, por supuesto, es la C de... Constancia (sí, vale, y de Cabrones), pues es esta marcha sin prisa y sin pausa la que ha logrado que un libro comience a trascender las páginas en las que está escrito.

¿Diferente? ¡Qué más da! Lo importante es que todos, tanto vosotros los lectores como nosotros los escritores disfrutemos de ella. Nosotros lo estamos haciendo.

Para muestra, un botón; os dejo a continuación el texto con el que anunciamos la edición en digital del libro a través de Facebook.





El teléfono sonó y, al levantar el auricular, solo escuché una palabra pronunciada por una voz que no podía definirse más que como lúgubre.

–Cabrones.

Eso fue todo. No le di mayor importancia hasta la noche, cuando noté que algo –un bulto– se hallaba sobre la cama, tapado por mi fino edredón de color azul. Antes de poder desvelar el misterio oculto bajo la ropa de cama, el alegre tono del móvil me sobresaltó. El identificador lo dejaba claro: se trataba de Estrada. Lo que ninguna ciencia moderna podía adelantar era el contenido de la llamada, ni podía informarme del motivo por el que el normalmente cauto escritor había tomado la decisión de marcar mi número a altas horas de la noche.

–¿Sí? –pregunté, a pesar de conocer la identidad de mi interlocutor. Un resquicio de viejos tiempos, tal vez.

–Skinner, he recibido una carta. –Su voz temblaba, como si acabase de ver un fantasma–. Hay que… Tenemos que publicar la novela. Ahora mismo.

–Cálmate, compañero –le dije–, y cuéntame qué te ha ocurrido.

Tardó unos instantes en responder.

–Una carta –insistió–. Una advertencia para que publiquemos el libro cuanto antes.

–Ya lo hemos hablado, y porque algún gracioso se dedique a mandar mensajes no creo que…

–Me han llamado del Virgen del Remedio, Camporro se encuentra allí. Le han encontrado, y ahora vendrán por nosotros.

–Querido amigo –continué diciendo–, no sé a qué te refieres. He hablado con él hace apenas dos horas, y te aseguro que está bien.

Sin darme cuenta, mi vista se dirigió hacia el bulto en mi cama.

–Está pasando. Lo que temíamos ha comenzado a ocurrir –dijo Estrada, calmando un poco su voz–. Camporro no se va a recuperar, al menos no sin secuelas, y yo he recibido una carta que… Dios mío, no puedo reproducir su contenido. –De nuevo, su voz se quebró y me pareció escuchar el inicio de un llanto.

Yo me iba acercando a la cama. Incluso en la oscuridad de mi cuarto, una mancha de humedad podía verse en el mismo lugar que se encontraba el extraño bulto. Dejé caer el móvil cuando por fin decidí desvelar el misterio.



Tan solo unas pocas horas después, Cabrones estaba disponible en Amazon. Y que Dios se apiade de nosotros…








Ir a la novela en Amazon

Por último, aquí os dejo la previsualización del libro, donde tendréis la oportunidad de leer el genial prólogo escrito por Javier Fernández Jiménez y parte de la historia. Tan solo pulsad en "Vista previa" para hacerlo.